13 sept. 2012

Sobre la Diada


En vista de que en los últimos días, particularmente hoy, me han estado preguntado varias cosas sobre la que se lió en la Diada tanto gente de fuera de Cataluña, como gente de allí que quería saber cómo se veía desde este lado (pues por la tele chaval, por la tele), me gustaría decir un par de cosas.

Primero dejar claro que yo no creo en banderas ni fronteras, seguramente porque no tengo claras las mías propias y por lo tanto los nacionalismos, sean de donde sean me parecen una actitud intolerante, autocomplaciente y egocentrista. Dicho esto, estoy un poco aburrida de las preguntas inútiles en referencia a guerras que no son mías. Que me pregunten a mí sobre la Diada casi intentando picarme por un lado y por el otro es tan inútil y estúpido como cuando la gente aquí me pregunta bobadas sobre Venezuela, como cuando en Madrid me preguntaban tonterías sobre lo graciosos que somos en el Sur, en NY infinidad de preguntas y afirmaciones que no tenían respuesta de lo ridículas que eran, y en Barcelona gente que directamente pensaba que por venir de Madrid yo merendaba todos los días con el rey y se me levantaba el brazo solo al ver la bandera.

Desafortunadamente para provocadores y curiosos todas estas rencillas histórico-políticas me la traen bastante al pairo. Y además, yo a lo que me dedico es al arte.

Me vengo a referir, a que por cada sitio que he pasado, y esto incluye Barcelona y Andalucía, que han sido los dos últimos, la gente pregunta siempre intentando ver si dices algo malo del otro lado, o a ver si te pillan en un renuncio, sin pararse a pensar que a lo mejor a ti te da lo mismo, y simplemente lo que has hecho en cada sitio ha sido vivir, dejar vivir y aprender lo posible de cada lugar.

Si me preguntan que si no me parece alucinante que se juntaran millón y medio de personas el otro día en Bcn diré que no, que no me lo parece. Creo que la mejor manera de hacer masa es sacar una bandera y que alguien subvencione los autobuses. Cuando en Madrid hubo la marcha por la familia hace ya 8 años también se junto el ciento y la madre. ¿Quiero decir con esto que estoy contra la independencia de Cataluña? No. Quiere decir que creo que es muy fácil manipular políticamente los sentimientos de un pueblo. Después de casi 3 años viviendo allí he conocido gente de todos los colores y convicciones y me han explicado todos sus argumentos, los entiendo, los acepto y no comulgo con ninguno porque como digo, no es mi guerra y no creo en las fronteras, así que tan poco me vale el discurso histórico de un españolista como el cultural de un catalanista.

Me gustaría que la gente fuera capaz de pensar un poco mas allá de su carnet de identidad, de su orgullo egocentrista, del dinero y de los prejuicios geográficos. Y esto lo digo por todos. Pero desafortunadamente esto es así y lo será siempre, incluso en la república independiente de vuestra casa, siempre habrá un hijo o un gato que estará deseando largarse.

Sería más fácil si la gente de fuera de Cataluña intentara entender la diferenciación política y social que se ha hecho con ellos desde el gobierno central durante décadas, y que la gente de dentro se parara a pensar porqué Mas no dice la palabra Independencia. Esto es política, y en todos los pueblos hay un hijo puta.

Si separarse de España es seriamente una opción yo a título personal también lo haría, pero probablemente tampoco me gustara mi propio país.

Moraleja: El mundo es mas grande que el barrio.