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31 may 2014
Mi casa
El carmesí es el tinte conseguido a partir del kermés lidio (Coccus ilicis), un insecto; la púrpura se consigue machacando cefalópodos denicios (Murex trunculus); el rojo europe viene de la flor de la granza, de donde toma su origen la palabra "garantía"; el minio es el rojo mercurial y los hijos de cinabrio y del minio son los libros "minados" y las "miniaturas"
13 jun 2013
Capítulo 10000
Barcelona me salvó la vida hace como...4 años.
Y me ha dado mucho, mucho mucho.
En Barcelona hice amigos de casi cualquier sitio, tuve compañeros de piso de 6 países diferentes, gente local, gente que terminó siendo mi gente.
Encontré, un espacio, un sitio y un modo de vida, una ciudad que corría y aún así me permitía seguir yendo al ritmo que marca mi lugar de nacimiento, que muy acelerado no es...
Hace año y medio que volví al sur con todo lo que eso costaba, con todos los cambios que suponía. Y al final me gusta. Me gusta mi sitio, mi trabajo, mi gato, mi casa y la gente, la vida. Extraño cosas, sí, pero he ganado muchas.
Este fin de semana fui de vuelta, por un motivo tan dulce como salado. Mi amiga se casa y me hace muy partícipe, y además, se marcha. Igual que me marché yo y se me ha ido yendo mucha gente, y muchos simplemente se han dispersado, se han perdido. Yo que no soy en absoluto una persona de bodas, me emocioné al verla tan feliz, con la cara diferente, y con un vestido que le trasladaba a lo que hoy es casi ya su realidad. Verla, reírnos, soltar alguna lágrima, cantar en la calle, y compartir eso, valió más que mil decepciones.
Un fin de semana que debía de estar lleno de cariño y de risas, por muchos motivos se fue al carajo al día siguiente.
El domingo fue un día terrible, un día que se preveía desde que el viernes a las dos de la mañana, llegando del aeropuerto, veía por la ventanilla del coche una ciudad demasiado grande, demasiado oscura, muy envenenada. Lo tendría que haber sabido supongo.
Pero el caso de lo que fue Barcelona, es el domingo. Por muchas cosas, por orgullo, por rabia, por perderme en la que había sido mi casa, terminé bajando hasta la rambla con dos lagrimones que se juntaban en el pecho. Me fui al único sitio donde pensé que podría respirar y dejar de llorar. Fui al patio del CCCB, a mirar toda la ciudad y el mar en el reflejo del edificio, y de ahí al MACBA, a pasear, a ver lo que hubiera, a ver a los niños hacer las actividades didácticas de los fines de semana. Subí la rampa y entré en la exposición temporal. Paseé, ojeé, me entretuve con los libros que había atados en una cuerda, y de pronto, entre mi mal sabor de boca, algo desde el otro lado de la sala me pegó un tirón del alma. Una pieza que vi de pequeña, según mi madre en el primer viaje a Barcelona. Filas de chocolate que esconden tiras con un mensaje, un poema en alemán escrito por el artista, que a medida que el chocolate se biodegrada, va revelando el texto.
Una obra que tanto he recordado y que tantas veces me vino a la mente, estaba ahí, el artista es Dieter Roth, y ahí el "mar de chocolate". Salí con media sonrisa de la sala, y tras un rato en la rampa, me fui a La Central, a comprarme un libro, algo para mí, porque me lo merecía, un libro más: "la paradoja del conservador", un cuaderno en cuya portada pone "Duchamp is innocent" y un móvil para colgar del techo de la casa nueva. Y de ahí salí, medio curada, más reconciliada, y menos conciliadora. Es extraño, cómo la gente no entiende hasta qué punto el Arte y Cádiz me ayudan a respirar mejor.
Patricia prácticamente me recogió, igual que había hecho antes Paula, y me llevó a comer y a reír y a contarme y a que le contara, a leer conmigo a Kavafis, trozos de mi nuevo libro y alguna canción innombrable.
Me despedí de ella y volví a casa de Paula, a dormir unas cuantas horas, y al despertar se hizo todo mucho más verdad, a veces te cruzas personas que simplemente no son reales, no están ahí, les puedes ver, quizás tocar, pero no son de verdad, no pueden estar, o no saben estar.
Pero llamó Carmen, vino Paula a darme parte de su legado y fue llegando más gente y de pronto volví a sentir. Así.
Eso es Barcelona, sentir, dejar de sentir, volver a sentir. Es un "sí"muy grande, es muy de verdad, porque lo que me queda allí es muy real, aunque se esté yendo poco a poco. Los que queden buenos serán, de ella me llevo todo o casi todo, y me lo traigo al sur.
A esta ciudad, llena llena de Arte y llena llena de esquinas, me la he tatuado, cada galería, cada librería, cada bar y cada amigo. Cada uno de los que no pude ver en este viaje.
Al viaje me llevé el libro de "el arte de la guerra" que además de ser un buen regalo, era algo que tenía pendiente leer por un proyecto del trabajo, y al final, aunque tantas veces me tropiece, sigo creyendo en la gente, como decía Patricia, a mí me gusta creer en la humanidad, en lo que va más allá de las circunstancias. Y aunque es realmente interesante, no sé hasta qué punto puedo controlar vivir con una estrategia. Prefiero al final no vivir en la batalla y mucho menos meterme en guerras perdidas.
Aún con todo, te voy a echar de menos BCN.
Y me ha dado mucho, mucho mucho.
En Barcelona hice amigos de casi cualquier sitio, tuve compañeros de piso de 6 países diferentes, gente local, gente que terminó siendo mi gente.
Encontré, un espacio, un sitio y un modo de vida, una ciudad que corría y aún así me permitía seguir yendo al ritmo que marca mi lugar de nacimiento, que muy acelerado no es...
Hace año y medio que volví al sur con todo lo que eso costaba, con todos los cambios que suponía. Y al final me gusta. Me gusta mi sitio, mi trabajo, mi gato, mi casa y la gente, la vida. Extraño cosas, sí, pero he ganado muchas.
Este fin de semana fui de vuelta, por un motivo tan dulce como salado. Mi amiga se casa y me hace muy partícipe, y además, se marcha. Igual que me marché yo y se me ha ido yendo mucha gente, y muchos simplemente se han dispersado, se han perdido. Yo que no soy en absoluto una persona de bodas, me emocioné al verla tan feliz, con la cara diferente, y con un vestido que le trasladaba a lo que hoy es casi ya su realidad. Verla, reírnos, soltar alguna lágrima, cantar en la calle, y compartir eso, valió más que mil decepciones.
Un fin de semana que debía de estar lleno de cariño y de risas, por muchos motivos se fue al carajo al día siguiente.
El domingo fue un día terrible, un día que se preveía desde que el viernes a las dos de la mañana, llegando del aeropuerto, veía por la ventanilla del coche una ciudad demasiado grande, demasiado oscura, muy envenenada. Lo tendría que haber sabido supongo.
Pero el caso de lo que fue Barcelona, es el domingo. Por muchas cosas, por orgullo, por rabia, por perderme en la que había sido mi casa, terminé bajando hasta la rambla con dos lagrimones que se juntaban en el pecho. Me fui al único sitio donde pensé que podría respirar y dejar de llorar. Fui al patio del CCCB, a mirar toda la ciudad y el mar en el reflejo del edificio, y de ahí al MACBA, a pasear, a ver lo que hubiera, a ver a los niños hacer las actividades didácticas de los fines de semana. Subí la rampa y entré en la exposición temporal. Paseé, ojeé, me entretuve con los libros que había atados en una cuerda, y de pronto, entre mi mal sabor de boca, algo desde el otro lado de la sala me pegó un tirón del alma. Una pieza que vi de pequeña, según mi madre en el primer viaje a Barcelona. Filas de chocolate que esconden tiras con un mensaje, un poema en alemán escrito por el artista, que a medida que el chocolate se biodegrada, va revelando el texto.
Una obra que tanto he recordado y que tantas veces me vino a la mente, estaba ahí, el artista es Dieter Roth, y ahí el "mar de chocolate". Salí con media sonrisa de la sala, y tras un rato en la rampa, me fui a La Central, a comprarme un libro, algo para mí, porque me lo merecía, un libro más: "la paradoja del conservador", un cuaderno en cuya portada pone "Duchamp is innocent" y un móvil para colgar del techo de la casa nueva. Y de ahí salí, medio curada, más reconciliada, y menos conciliadora. Es extraño, cómo la gente no entiende hasta qué punto el Arte y Cádiz me ayudan a respirar mejor.
Patricia prácticamente me recogió, igual que había hecho antes Paula, y me llevó a comer y a reír y a contarme y a que le contara, a leer conmigo a Kavafis, trozos de mi nuevo libro y alguna canción innombrable.
Me despedí de ella y volví a casa de Paula, a dormir unas cuantas horas, y al despertar se hizo todo mucho más verdad, a veces te cruzas personas que simplemente no son reales, no están ahí, les puedes ver, quizás tocar, pero no son de verdad, no pueden estar, o no saben estar.
Pero llamó Carmen, vino Paula a darme parte de su legado y fue llegando más gente y de pronto volví a sentir. Así.
Eso es Barcelona, sentir, dejar de sentir, volver a sentir. Es un "sí"muy grande, es muy de verdad, porque lo que me queda allí es muy real, aunque se esté yendo poco a poco. Los que queden buenos serán, de ella me llevo todo o casi todo, y me lo traigo al sur.
A esta ciudad, llena llena de Arte y llena llena de esquinas, me la he tatuado, cada galería, cada librería, cada bar y cada amigo. Cada uno de los que no pude ver en este viaje.
Al viaje me llevé el libro de "el arte de la guerra" que además de ser un buen regalo, era algo que tenía pendiente leer por un proyecto del trabajo, y al final, aunque tantas veces me tropiece, sigo creyendo en la gente, como decía Patricia, a mí me gusta creer en la humanidad, en lo que va más allá de las circunstancias. Y aunque es realmente interesante, no sé hasta qué punto puedo controlar vivir con una estrategia. Prefiero al final no vivir en la batalla y mucho menos meterme en guerras perdidas.
Aún con todo, te voy a echar de menos BCN.
30 ago 2012
6 jul 2012
Una semana redonda
No sé cómo ha sido la vuestra, pero la mía perfecta.
El viernes, justo hace una semana llegó Alhambra a Sevilla de visita. Que si cervecita, que si paseito, que si jaja jiji, muy a gusto como siempre. Sábado gaditano, pero como reinas, porque nosotras ya hemos sido muy tiradas y ya estaba bien, la playa era nuestra. Aunque yo como siempre dando mi nota campestre me compré una tajada de sandía, y a bocados. Le quité el glamour de un plumazo, pero hay pocas cosas que me satisfagan tanto como comerme una sandía fresquita a medio día en la playa o en el campo, de esto que te chorrea el jugo por todos lados y haces sssshhhuurppp! para que la cosa no vaya a más y no te manches hasta las orejas.
Se nos fue la mano un poco con el sol (un poco?) y a la vuelta en el tren nos dimos cuenta de que estábamos ligeramente....fritas.
Volver a Sevilla a literalmente bañarnos en crema y no movernos del aire acondicionado.
El domingo lo comenzamos con muchísima iniciativa y ganas, pero metromar nos pinchó los planes, aunque hay que decir que estuvo entretenido. Y finalmente las maletas y puerta. Las suyas y las mías, ella de vuelta a Granada y yo a Berlín.
Como mi vuelo salía más tarde, hice un poco de tiempo entre que ella se fue y mi salida, y cuando estaba a punto de irme, todo listo y maleta en la puerta...contratiempo.
Solo diré que mi billete era a las 17.20, y yo salí de casa alas 16.45 sin tarjeta de embarque.
Llegué al aeropuerto a las 17.00 y no puedo describir con palabras la que lié en airberlin para montarme en el avión. En una de esas uno de los de la compañía me pregunta: "Señora, pero a ver, es usted alemana?" (no sé a qué vino la pregunta) y salto yo en plan fiera: "NO! yo soy de Cádiz!" así que por esta gran frase mía y por la ambientación de Alhambra en el tren aquí va este pedazo de video:
Finalmente me monté en el avión, no sin antes tener un serio altercado en el control de equipajes en el que después de que me hicieran abrir la maleta, y el policia me diera mi neceser abierto y todo se desparramara por el suelo, grité: "BUENO, ES QUE NO ME LO PUEDO CREER!".
Desde aquí un sincero agradecimiento a la gente de airberlin del aeropuerto de Sevilla que consiguieron que no perdiera el vuelo.
En fin, Berlin fue genial. Además, mi vuelo desde Palma a Berlín era justo durante el partido de España-Italia. Es muy surrealista ir en un avión lleno de alemanes gambas y que el piloto vaya radiando el partido por megafonía en alemán. Cuando llegamos a Berlín finalmente dijo que 4-0, victoria española. Yo la verdad es que me alegré más de ver a los alemanes lo contentos que se pusieron que otra cosa. Pero es cierto que el espíritu español crece cuando sales del país, y al llegar a Berlin y ver a la gente con las banderas en la calle celebrando no pude más que unirme a la fiesta.
A Berlín fui por trabajo. El lunes tuve una reunión interesantísima de la que aquí no voy a contar nada, pero que fue genial, y después quedé con Gregor, Johnny y un amigo de ellos. Terminé con Gregor y Fran (el amigo) tomando gin tonics en un sitio muy raro y hablando de la delicada relación entre las marcas y los artistas que colaboran con ellas. Además de eso como siempre todo muy divertido.
Fue una tarde muy extraña, de esas en las que te encuentras cuando estás en una ciudad como Berlin, estás tomando un café y media hora después en un barrio muy chungo, bebiendo cerveza alemana y comiendo pringles encima de un cubo de basura, esperando a que a un joven artista canadiense le dé la gana de envolver un par de piezas.
Yo diría que fue un día simplemente genial.
Martes, levantarse temprano, desayunar y quedar con Gregor, me acompañó al Neues Museum y después de una hora hablando en la puerta de arte, de la vida, de las parejas y de lo seguros que estamos de que nos va a tocar la lotería, nos despedimos hasta la próxima y yo me adentro en Egipto.
Si alguien (¿?) ha leído este blog desde el principio sabe que detesto Egipto con todo mi ser, odié esa asignatura en la carrera. Pero este museo es simplemente fantástico. El montaje es muy muy limpio y muy eficaz, y el edificio ayuda mucho. Es muy impresionante ir caminando e irte encontrando con imágenes de exámen, y sin avisar...quién es esa??.... Nefertiti. Tenía a Nefertiti a dos palmos de mi cara (cristal blindado mediante). Es absolutamente comprensible que se hiciera retratar como ella era, porque debía de ser preciosa.
Aquí dejo alguna foto de las que hice, de bastante mala calidad por cierto, pero algo es algo.
Después de eso corrí a una serie de librerías que Johnny me recomendó, entre ellas esta que sigue, donde quiero que me entierren:
Libros y libros de arte, de diseño, de arquitectura, de lo que quieras! el tren pasando por encima y una cafetería fantástica al lado. Que me aspen si este sitio no es el paraíso!
Después me fuí a ver la exposición en C/O Berlín de Lewis Clark
No sé si conocéis su trabajo pero es muy muy interesante, aunque te vas con la duda de si el tipo está bien de la cabeza y de si eso importa lo más mínimo.
Volví dando un paseo y enamorándome un poco más de esta ciudad gris llena de cosas, como una caja de pandora pero a la alemana, una caja de pandora comedida que va explotando de manera ordenada.
Llegué al hotel y quedé con David, que vive allí y que me llevó a una fiesta de españoles en un piso genial de no sé qué zona de Berlin, a comer tortilla de patata, pizza y beber licor café. Cuando volví al hotel me tumbé en la cama y me puse a pensar en la reunión del lunes, en la cantidad de cosas que pensé sentada en el Caffe Einstein, en las risas y las discusiones con Gregor y Fran, en el día tan movido que había tenido, en el licor café. Y me quedé dormida.
Volver a España la verdad es que me supo regular, pero volví con ganas y el jueves en el trabajo pude ordenar muchas cosas, y me alegré de ver a mi bolita y de que ya no tuviera que usar el roaming.
Hoy tuve también una reunión bastante interesante que me aclaró muchas dudas a propósito de lo que tengo que escribir. He pasado una mañana bastante fructífera. Y hace un par de horas ha pasado mi madre por mi casa de camino a Cádiz para dejarme las dos últimas cajas de mi mudanza (sí, aún), con libros, algo de ropa y mi buen amigo sosito al que tuve que guardar al venirme de Barcelona porque había que cambiar el relleno, y que temía no recordar en qué caja lo había guardado. Finalmente recuperado y ya en casa. Y tras lo que considero un día muy completo, me dispongo a adecentarme, y salir con elisa a darme una vuelta, porque ayer me enteré de que estaba Juan Luis Guerra (clásico eterno) dando un concierto en canarias y se me revolvieron las entrañas. Así que hoy voy con las yemas de los dedos ardiéndome en las manos.
El viernes, justo hace una semana llegó Alhambra a Sevilla de visita. Que si cervecita, que si paseito, que si jaja jiji, muy a gusto como siempre. Sábado gaditano, pero como reinas, porque nosotras ya hemos sido muy tiradas y ya estaba bien, la playa era nuestra. Aunque yo como siempre dando mi nota campestre me compré una tajada de sandía, y a bocados. Le quité el glamour de un plumazo, pero hay pocas cosas que me satisfagan tanto como comerme una sandía fresquita a medio día en la playa o en el campo, de esto que te chorrea el jugo por todos lados y haces sssshhhuurppp! para que la cosa no vaya a más y no te manches hasta las orejas.
Se nos fue la mano un poco con el sol (un poco?) y a la vuelta en el tren nos dimos cuenta de que estábamos ligeramente....fritas.
Volver a Sevilla a literalmente bañarnos en crema y no movernos del aire acondicionado.
El domingo lo comenzamos con muchísima iniciativa y ganas, pero metromar nos pinchó los planes, aunque hay que decir que estuvo entretenido. Y finalmente las maletas y puerta. Las suyas y las mías, ella de vuelta a Granada y yo a Berlín.
Como mi vuelo salía más tarde, hice un poco de tiempo entre que ella se fue y mi salida, y cuando estaba a punto de irme, todo listo y maleta en la puerta...contratiempo.
Solo diré que mi billete era a las 17.20, y yo salí de casa alas 16.45 sin tarjeta de embarque.
Llegué al aeropuerto a las 17.00 y no puedo describir con palabras la que lié en airberlin para montarme en el avión. En una de esas uno de los de la compañía me pregunta: "Señora, pero a ver, es usted alemana?" (no sé a qué vino la pregunta) y salto yo en plan fiera: "NO! yo soy de Cádiz!" así que por esta gran frase mía y por la ambientación de Alhambra en el tren aquí va este pedazo de video:
Finalmente me monté en el avión, no sin antes tener un serio altercado en el control de equipajes en el que después de que me hicieran abrir la maleta, y el policia me diera mi neceser abierto y todo se desparramara por el suelo, grité: "BUENO, ES QUE NO ME LO PUEDO CREER!".
Desde aquí un sincero agradecimiento a la gente de airberlin del aeropuerto de Sevilla que consiguieron que no perdiera el vuelo.
En fin, Berlin fue genial. Además, mi vuelo desde Palma a Berlín era justo durante el partido de España-Italia. Es muy surrealista ir en un avión lleno de alemanes gambas y que el piloto vaya radiando el partido por megafonía en alemán. Cuando llegamos a Berlín finalmente dijo que 4-0, victoria española. Yo la verdad es que me alegré más de ver a los alemanes lo contentos que se pusieron que otra cosa. Pero es cierto que el espíritu español crece cuando sales del país, y al llegar a Berlin y ver a la gente con las banderas en la calle celebrando no pude más que unirme a la fiesta.
A Berlín fui por trabajo. El lunes tuve una reunión interesantísima de la que aquí no voy a contar nada, pero que fue genial, y después quedé con Gregor, Johnny y un amigo de ellos. Terminé con Gregor y Fran (el amigo) tomando gin tonics en un sitio muy raro y hablando de la delicada relación entre las marcas y los artistas que colaboran con ellas. Además de eso como siempre todo muy divertido.
Fue una tarde muy extraña, de esas en las que te encuentras cuando estás en una ciudad como Berlin, estás tomando un café y media hora después en un barrio muy chungo, bebiendo cerveza alemana y comiendo pringles encima de un cubo de basura, esperando a que a un joven artista canadiense le dé la gana de envolver un par de piezas.
Yo diría que fue un día simplemente genial.
Martes, levantarse temprano, desayunar y quedar con Gregor, me acompañó al Neues Museum y después de una hora hablando en la puerta de arte, de la vida, de las parejas y de lo seguros que estamos de que nos va a tocar la lotería, nos despedimos hasta la próxima y yo me adentro en Egipto.
Si alguien (¿?) ha leído este blog desde el principio sabe que detesto Egipto con todo mi ser, odié esa asignatura en la carrera. Pero este museo es simplemente fantástico. El montaje es muy muy limpio y muy eficaz, y el edificio ayuda mucho. Es muy impresionante ir caminando e irte encontrando con imágenes de exámen, y sin avisar...quién es esa??.... Nefertiti. Tenía a Nefertiti a dos palmos de mi cara (cristal blindado mediante). Es absolutamente comprensible que se hiciera retratar como ella era, porque debía de ser preciosa.
Aquí dejo alguna foto de las que hice, de bastante mala calidad por cierto, pero algo es algo.
Después de eso corrí a una serie de librerías que Johnny me recomendó, entre ellas esta que sigue, donde quiero que me entierren:
Libros y libros de arte, de diseño, de arquitectura, de lo que quieras! el tren pasando por encima y una cafetería fantástica al lado. Que me aspen si este sitio no es el paraíso!
Después me fuí a ver la exposición en C/O Berlín de Lewis Clark
No sé si conocéis su trabajo pero es muy muy interesante, aunque te vas con la duda de si el tipo está bien de la cabeza y de si eso importa lo más mínimo.
Volví dando un paseo y enamorándome un poco más de esta ciudad gris llena de cosas, como una caja de pandora pero a la alemana, una caja de pandora comedida que va explotando de manera ordenada.
Llegué al hotel y quedé con David, que vive allí y que me llevó a una fiesta de españoles en un piso genial de no sé qué zona de Berlin, a comer tortilla de patata, pizza y beber licor café. Cuando volví al hotel me tumbé en la cama y me puse a pensar en la reunión del lunes, en la cantidad de cosas que pensé sentada en el Caffe Einstein, en las risas y las discusiones con Gregor y Fran, en el día tan movido que había tenido, en el licor café. Y me quedé dormida.
Volver a España la verdad es que me supo regular, pero volví con ganas y el jueves en el trabajo pude ordenar muchas cosas, y me alegré de ver a mi bolita y de que ya no tuviera que usar el roaming.
Hoy tuve también una reunión bastante interesante que me aclaró muchas dudas a propósito de lo que tengo que escribir. He pasado una mañana bastante fructífera. Y hace un par de horas ha pasado mi madre por mi casa de camino a Cádiz para dejarme las dos últimas cajas de mi mudanza (sí, aún), con libros, algo de ropa y mi buen amigo sosito al que tuve que guardar al venirme de Barcelona porque había que cambiar el relleno, y que temía no recordar en qué caja lo había guardado. Finalmente recuperado y ya en casa. Y tras lo que considero un día muy completo, me dispongo a adecentarme, y salir con elisa a darme una vuelta, porque ayer me enteré de que estaba Juan Luis Guerra (clásico eterno) dando un concierto en canarias y se me revolvieron las entrañas. Así que hoy voy con las yemas de los dedos ardiéndome en las manos.
11 abr 2012
26
Pues ya está chicos, 26 años. Más de 4 años ya por aquí haciendo resumen vital.
Al final mi cumpleaños estuvo muchísimo mejor de lo que imaginé.
Los 25 no han estado nada mal, ha sido un año de toma de decisiones importantes y muchos muchos cambios, pero a día de hoy creo que todos, desde los personales a los profesionales, han sido para bien, el tiempo lo dirá.
Después de un día entero con lecturas muy densas que no sabía si me iban a llevar a algún lado, he terminado la tarde viendo la luz, literalmente. Hago un pequeño inciso para dejar aquí mi huella del cumpleaños y algunos imagenes que resumen algo de lo que han sido los 25.
Y entre esta noche y mañana pretendo que la criatura que he venido a hacer aquí comience a asomar la cabeza. Estoy preparada: tengo té, tengo galletas, tengo fruta...ermmm...no, no tengo fruta. Me voy a la tienda antes de que me cierren.
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| Recién cumplidos los 25 |
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| En la boda del año. |
| Paris+Ana Conti+Javi Lugo |
| Paris |
| Openwalls |
| Natalia López. Ausencia de. |
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| :) |
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| Porque San Juan es mucho más divertido de lo que pensaba, esta foto de los niños del maíz lo describe claramente. |
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| Eleno en BCN es vida. |
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| Mis chicas de Madrid. |
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| La gente que siempre siempre está. |
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| Granada is Love. |
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| Para un año que celebro Halloween y mira como la lío. |
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| Seria, muy seria adicción al té. Mucho más que antes. |
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| Grandes proyectos de grandes amigos. |
| Muchos momentos en los que te das cuenta de que ha merecido la pena. |
| Mi bolita. |
| Escapar a Francia, o a cualquier lugar. |
| Un trabajo que me encanta. |
29 dic 2011
Pararse a pensar antes de despedir el año.
Estoy en ese pequeño oasis que dan las fiestas, entre cena y cena y felicitación y felicitación tengo un rato para sentarme a escribir unas cosas.
Hace unos cuantos meses, en una conversación que a priori no me apetecía escuchar, dije "mira, yo no hago planes, porque nunca me salen, las decisiones más grandes que he tomado, han venido de frente, así que no sé dónde estaré en 6 meses, ni en 2 días, ni qué querré". Y así son las cosas. Me he acordado de esa frase tantas veces...
Ayer hablaba de volver atrás en el tiempo, de qué cosas cambiarías. Es difícil decir qué no harías de nuevo, cuando en realidad no sabes qué habría pasado si hubieras cogido la otra opción, si hubiera sido peor el remedio que la enfermedad. Como decía Eleno, no hay decisiones erróneas.
Ahora me encuentro con maletas, y con resultados de decisiones que no tomé, cosas que no planeé, pero que me hacen sonreír.
En esta última semana la gente tiene muchas preguntas que hacerme, o más bien son las 4 mismas preguntas pero mil veces repetidas. Qué pienso hacer cuándo me vaya, dónde voy a vivir, en qué voy a trabajar, y qué vais a hacer, y tú qué piensas, y dónde será lo siguiente...
Y mi respuesta es amablemente la misma que hace unos meses: no lo sé. Pero espero lo mejor. Y este año me lo merezco, que he sido muy buena. QUERIDOS REYES MAGOS:...
Hace unos cuantos meses, en una conversación que a priori no me apetecía escuchar, dije "mira, yo no hago planes, porque nunca me salen, las decisiones más grandes que he tomado, han venido de frente, así que no sé dónde estaré en 6 meses, ni en 2 días, ni qué querré". Y así son las cosas. Me he acordado de esa frase tantas veces...
Ayer hablaba de volver atrás en el tiempo, de qué cosas cambiarías. Es difícil decir qué no harías de nuevo, cuando en realidad no sabes qué habría pasado si hubieras cogido la otra opción, si hubiera sido peor el remedio que la enfermedad. Como decía Eleno, no hay decisiones erróneas.
Ahora me encuentro con maletas, y con resultados de decisiones que no tomé, cosas que no planeé, pero que me hacen sonreír.
En esta última semana la gente tiene muchas preguntas que hacerme, o más bien son las 4 mismas preguntas pero mil veces repetidas. Qué pienso hacer cuándo me vaya, dónde voy a vivir, en qué voy a trabajar, y qué vais a hacer, y tú qué piensas, y dónde será lo siguiente...
Y mi respuesta es amablemente la misma que hace unos meses: no lo sé. Pero espero lo mejor. Y este año me lo merezco, que he sido muy buena. QUERIDOS REYES MAGOS:...
19 nov 2011
Problemas del directo.
En esta vida tiene que haber gente para todo. Eso es así.
Hoy hace lo que comunmente se denomina un día de mierda. Y sinceramente estoy cansada de leer ya, así llevo dos días, leyendo cosas, escribiendo otras...Escribiría sobre el artículo de los nuevos comisarios que ha salido, pero no lo voy a hacer, eso se salva para el otro blog, que es más formalito pronto podréis leerlo en einquadratmeter, y con suerte Elena contestará pronto con su punto de vista. El otro día, al hablar con ella sobre su marcha a Munich, decidimos que era el momento de recuperar nuestro metro cuadrado. :)
Pero lo que decía...se me está haciendo el sábado más largo de al historia, un sábado de reflexión, pero de mucha. Mañana son votaciones, tenéis las cosas claras?? aún quedan horas, pero no sé a cuántos de vosotros os quedan ganas. Aún así, ánimo.
Esta es una tarde random, tanto que he sacado el peto del armario. Este peto que lleva conmigo desde los 14 años, ahora le llaman vintage. Yo te digo que está viejo. Pero es el perfecto para un día como hoy. Para la lluvia, los libros, las películas, las visitas, las no visitas, los malos humores y las risas.
Y como no deja de llover, ni parece tener planes de parar, he preparado dos pasteles de manzana y uno de queso y aquí estoy, sentada frente al horno. Al mal tiempo, buena cara, y tarta de manzana. Ticlin Ticlin.
Hoy hace lo que comunmente se denomina un día de mierda. Y sinceramente estoy cansada de leer ya, así llevo dos días, leyendo cosas, escribiendo otras...Escribiría sobre el artículo de los nuevos comisarios que ha salido, pero no lo voy a hacer, eso se salva para el otro blog, que es más formalito pronto podréis leerlo en einquadratmeter, y con suerte Elena contestará pronto con su punto de vista. El otro día, al hablar con ella sobre su marcha a Munich, decidimos que era el momento de recuperar nuestro metro cuadrado. :)
Pero lo que decía...se me está haciendo el sábado más largo de al historia, un sábado de reflexión, pero de mucha. Mañana son votaciones, tenéis las cosas claras?? aún quedan horas, pero no sé a cuántos de vosotros os quedan ganas. Aún así, ánimo.
Esta es una tarde random, tanto que he sacado el peto del armario. Este peto que lleva conmigo desde los 14 años, ahora le llaman vintage. Yo te digo que está viejo. Pero es el perfecto para un día como hoy. Para la lluvia, los libros, las películas, las visitas, las no visitas, los malos humores y las risas.
Y como no deja de llover, ni parece tener planes de parar, he preparado dos pasteles de manzana y uno de queso y aquí estoy, sentada frente al horno. Al mal tiempo, buena cara, y tarta de manzana. Ticlin Ticlin.
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