10 nov. 2011

Modo personal

Me dí cuenta hace ya un tiempo que cuando mejor o más pienso es cuando vuelvo a mi casa de noche desde algún sitio.
Aquí en Barcelona, excepto los meses que viví en Guinardó, en general, siempre me vuelvo a casa andando de donde sea porque ya de noche no tengo prisa y evito el metro o el nitbus.
En Granada en cambio, el camino de bajada hasta la Acera del Darro lo suelo hacer con Alhambra o con Marta, hablando de cosas serias a veces, o sola igual que en la ciudad en la que viva.
Es que ahora que lo pienso incluso en Nueva York el camino de vuelta a Brooklyn y del metro a casa era muy de pensar.

Ayer me volví pensando en muchas cosas a la vez, mirándome las puntas de los zapatos, aprendiéndome de nuevo cada mancha, reconstruyendo conversaciones recientes, uniendo puntos, pensando en lo que pensaba, y tomando algunas decisiones de estas que si estás sentado, no te salen.
No puedo recordar todo lo que pensé, porque encima en estos paseos me vienen mil ideas inconexas a la cabeza "qué mal funciona el bicing a veces, que no se me olvide el voto por correo, aunque total, para lo que va a servir, tengo que limpiar la cocina y renovar el libro de la biblioteca, el de Celine me lo voy a comprar mañana en la fnac, o se lo pido a mi madre a ver si me lo puede traer, y tengo que llamar al banco, también eso me pasa por no llamar antes a telefónica, espero que esté bien"

Durante los primeros minutos del paseo se acumulan las ideas de este modo y rápidamente mi cabeza selecciona y generalmente me quedo con una o dos que son las que me acompañan hasta el portal.
A mí me gusta esta costumbre porque me ayuda a ordenar. Hace unos años, cuando me irritaba o me atoraba con algo, me iba a dar una vuelta hasta que sentía que me podía ir a casa. Durante un tiempo perdí esta sana costumbre, que he vuelto a recuperar hará un año o dos, aunque el paseo de vuelta siempre lo he mantenido.

Hay que tener en cuenta que las cosas que pienso mientras camino de vuelta a casa no son cosas muy radicales, no son de coger el teléfono rojo de un solo botón, hacer una llamada y enviar un misil. Pero son cosas que es mejor tenerlas claras para ir haciendo las cosas bien.

Otra cosa que no decidí ayer pero que sí que lo pensé por el camino es algo que llevo haciendo un tiempo particularmente sobre un tema, y es cerrar el pico. Me parece que cuando la gente sabe demasiado, aún con buena intención, te hacen saber a tí demasiado también. Asíque a excepción de 2 personas (1 y 2) me he marcado ciertas respuestas comodín que he estructurado muy bien para que parezca que digo algo pero lo cierto es que no digo nada. Y así, todos contentos.

Por cierto, que mi cabeza de pensar se me cae conforme meto la llave en el portal. Ahí ya se acaba, y generalmente pienso "mmm...me voy a comer una galletita" :)