9 abr. 2008

Ajuste de cuentas.

Y mira sigo viva…
La única letra medio buena que se le conoce.
Desaparecí por unos días pero ya he vuelto. Sigo en DC y mañana estrenaré mi cumpleaños en el autobús de vuelta a la ciudad.
Las cosas han ido y han venido, la tranquilidad se busca y no siempre se encuentra, pero se necesita, y las ganas de estar bien y sonreír son tantas que a veces lloras. Odio el telón de fondo catastrofista que hay en algunos momentos, y me gustaría alargar todos los buenos como chicles a los que nunca se les vaya el sabor. La indiferencia me da rabia y la rabia pena, pero aquí viene lo bueno: la pena me da ganas de estar bien, y por ello vivo y me dejaré la piel si hace falta. El amor o te da vida o te da ganas de vivir. Yo no me muero porque correr no sé, pero rendirse es de cobardes.
Pero iba yo diciendo que: retomado el cariño con la Filosofía tras nuestra fuerte discusión, vuelvo a sus brazos para que me arrulle la cabecita que tengo con sus ideas de bombero.
Serán las influencias de las últimas horas?? No, no, viene de días atrás, de ganas de poesía desde que Neruda tocó a la puerta y le volví a dejar entrar. Al día siguiente tenía tantas ganas de leer algo bueno que en el autobús de venida a DC (si, el autobús tiene Internet) le pedí a todos mis contactos (viva Internet y la madre que lo parió) que me recomendaran cosas, y las tengo de todos los colores. Siento mucha necesidad de leer en mi idioma, y no por morriña, si no porque creo que se me va el tiempo y me quedan grandes cosas que leer en español que me urgen, y llevo una temporada en exceso internacional.
Asistir a una clase que otra aquí te hace acordarte de la UAM y qué quieres, te da la risa. Hoy fui a la de un profesor reconocidísimo: Nassr, que da filosofía, religión, antropología, un detodounpoco que me recordó a mi profesor Jesús Rojo (Jesús, el verdadero Jesús, el más rojo de los rojos), que nos contaba historias de mil cosas que parecían increíbles y hablaba con esa calma del que va a morir pronto. A mí me gustaba escucharle, y sus palabras me hacían pensar de vuelta de clase. Murió un día de Reyes, y aún juraría que él sabía que eso iba a pasar.
El caso es que, desde su aula de instituto público bajo la autovía, me inspira aún hoy mayor respeto que la inmensa mayoría de mis profesores, y huelga decirlo, del de la mañana de hoy.
Usayd, hablaba anoche de él (pastilla en acción) como si del mismo Alá se tratase, y eso hay que verlo, seas lo agnóstica que seas. Y allá que nos fuimos los tres, a escuchar.
Mmmm…para los que leéis esto y fuisteis conmigo a clase, recordareis seguro al Mcguiver (o como sea que se escriba) el hombre con el reloj como tu cabeza que nos metió todas las religiones a machete, de la escuela de “la letra con represión entra”. Bueno, pues este hombre ha venido a decir lo mismo pero con mucha más clase, y muchísimo más conocimiento, eso no lo niega nadie. A su favor juega su fama y ese aspecto de abuelo de anuncio de caramelos de los de antes. De ese del que puedes aprehender tanto.
Sí, un hombre persa tranquilo, cultivado, viajado, y de vuelta que sabe de lo que habla e instruye bien, pero al final mi opinión era que no educaba, si no que adoctrinaba. Es muy probable que no sea su culpa, la gente que asiste a su clase, por lo que pude analizar de un vistazo (y esta es mi opinión personal) se divide rápidamente en 2 grupos, como todas: los que van por los créditos y los que van porque literalmente le adoran.
No es como si te gusta tal profesor y te coges su optativa, no. Es que la gente va a su clase a escuchar al hombre que es amigo del Dalai Lama y ha estado con Bush.
Habla con tal seguridad que habla de la verdad y la no verdad con una tranquilidad pasmosa, que llega a convencerte. El problema, tal y como yo lo veo es que no enseña a pensar, no hay dinamismo en la clase (y no hablo de debates abiertos) porque no hay movimiento en las mentes que le escuchan. Habla de religión, Filosofía y Ciencia en términos de verdades, cuando todo lo que enseña es subjetivo, y así solo consigue que sus discípulos sean las grabadoras que ponen en su mesa al comenzar la clase. (Cierto, aquí pasan de tomar apuntes y le graban).
He tenido profesores que me han enseñado a pensar y me han enseñado libertad con sus palabras, nunca he sabido si coincidía con ellos, porque nunca han enseñado lo absoluto, ni se han posicionado totalmente. Se adaptaban al medio de lo que enseñaban, camuflándose y dejando que mi cabeza diera vueltas pensado si era ese mi lugar. Esta claro, que siempre dan una opinión, que vas a saber a quién respetan por sus referencias y la bibliografía de clase, pero eso no me ha impedido encontrar mi camino, o no asustarme al llegar a la conclusión de que no tener un camino definido no es tan mala señal.
Yo que cada día me considero más librepensadora y por lo tanto más anarquista reaccionaria contra el poder que sobre mí ejerzo, me he cagado en la madre de unos cuantos que se han puesto frente a mí en un encerado, y he aplaudido a algunos otros (o he tenido que apretar los puños para no hacerlo).
Y aquí hoy en mi blog me levanto en armas, reconozco y agradezco lo que debo y lo que soy a unos, y señalo con un dedo acusador y en llamas a los que me han quitado en menos de 50 minutos (restamos tiempo de entrada del último mono despistado, retraso del profesor, pasar lista, procesos variados con el proyector/ordenador, interrupciones de móviles, etc) las ganas de saber.

3 comentarios:

Juantafall dijo...

Te felicito de todas las maneras que encuentro porq es iportante para mi q sepas, a pesar de tus momentos en los q habria q matarte, que te quiero un monton y que me alegro de que estes ahi, cerca o lejos pero ahi, a mi lado, hay momentos que, aunq te parezca increible,...me haces creer mas en Dios.

Feliz Dia....muy feliz Dia!

Alhambra dijo...

Hooolaaaaa!!! Acabo de descubrir tu blog y me gusta saber de ti desde aquí. Leeré de cuando en cuando para ver qué cuentas, jeje. Mientras tanto...
Un abrazo regoooorrrdoo y FELIZ CUMPLEAÑOS!!

TQ ;)

Carmen dijo...

¡Bravo, Andrea! Me encanta, más aún me haces sentir, de alguna manera, muy orgullosa -aunque esto esté fuera de toda lógica- Siento que estás volando muy alto, y me encanta mirar el paisaje por tu ventana.Mil besos desde Granada. Carmen