17 abr. 2008

Calorcito

Parece que últimamente me gusta escribir en los autobuses…con el día que hace me iba yo a la piscina de cabeza.
Tengo tantas ganas de verano, de olor a cloro, y a salitre, de odiar la crema que se absorbe rápido, la piel caliente y oscura, los ojos más claros, el pelo más claro, el olor a frescura.
Hace tiempo ya (como 2 años o así) que el verano tiene dos caras para mí: Madrid y el Sur.
Madrid es calor, calor en el metro, la gente relajada, no mucha.
Cervezas por la tarde en las terrazas, fiestas en los barrios, helados por la noche en chanclas entre los escaparates.
El retiro por las tardes, las risas, las fotos, la cámara que se olvida, ir a trabajar, volver de trabajar, cobrar!
Llamar y recibir mensajes, y mirar los apuntes de septiembre de reojo… “ya te llamo otro día”. Los parques por la noche, las risas, las horas, y el sudor en la cama sin hacer durante días.
El sur es la comida bien hecha, la piscina, las tardes al lado del río con la gente que más quiero. Las tapas, el shawarma y la Alhambra, el tinto de verano, el baile en el Generalife, los helados de los italianos, las pintas, la fiesta, los pisos vacíos para que vengas tu, las baldosas calientes de las escaleras de Correos donde espero, las casas de los demás, los libros, las películas, las tardes pasando de largo, mis niños ya mayores…

El sur es la alberca sin depuradora, la casa a oscuras a la hora de la siesta, las literas en las habitaciones frescas, el gazpacho, el pescado fresco, la playa, las olas, las risas, la radio y las canciones repitiéndose. Las mentiras para que vayas y lo veas, los “hippies”, las cuestas infinitas, el faro, la punta, la coca-cola, los autobuses, la fiesta por la noche, la familia, las pipas en el banco, la pelota, las palas, la tabla, las heridas, la sal, el alcohol, la goma, las ganas…

Me gusta el verano.
Este año volvemos al trabajo, y es verdad, los días libres se desean durante el resto de la semana para huir a donde se pueda. Las amarguras no son tan amargas, la buena compañía se agradece más que nunca y parece que llamar es más barato.
Hoy hacía luz de eso en el DC, luz de Junio, de fin de exámenes sin mirar actas, de vámonos a donde sea. De…”washinai, no ve que tutti esta bueni no te me engüanajes y quédate en cai”

1 comentario:

Elena dijo...

Suena bien eso del verano... yo ya me he olvidado de lo que es, pero este año lo voy a reinventar, I swear.