25 jun. 2008

achús, como un estornudo.

Por lo visto es lo que hay.
Hablar de eso, queda demostrado, no es la solución. Así que hagamos un repaso.
Granada está bonita la verdad, piscina, sol y todo eso, pero como estoy jodidamente resfriada, cunde poco. La putadita es que esta ciudad ya no es solo mía.
Debido a la ingente cantidad de cosas que tengo que hacer ahora, me veo un pelín saturada, pero la realidad es que al día en verano siempre le han sobrado horas, y esta vez le sobran mucho más que horas. Hay que encontrar un buena opción de trabajo, mudarse a pulso, ver a un montón de gente, sacarse el bendito carnet, ir al médico, ahorrar y salir de aquí a carajo sacao.

Me tengo que curar el resfriado.

19 jun. 2008

¿suerte?

A las puertas del segundo...

Yo, precisamente, no soy de ese grupo de gente que nació con una flor en el culo. No lo soy, hay que admitirlo.
Tengo amigos, que no es que tengan una flor, es que tienen todo el macetero. Eeee eso ha sonado fatal, pero nos entendemos, no?
El caso es que con esa gente siempre me quedo maravillada y pienso que porqué no me pasarán a mi esas cosas. Luego la gente se queja cuando dice que no disfruto, pero es verdad, no me gusta alegrarme de las cosas hasta que son absolutamente seguras, soy así, prefiero eso a la caída en picado producida por mi suerte nada más que mediocre.
Pero hoy señores, ha ocurrido algo histórico: la suerte (espero, a ver si luego no me doy el batacazo) se ha dado un paseo por mi lado, tampoco es que me haya sonreído directamente a la cara.
Pongámonos en situación: Dos días, dos exámenes. En el primero el tipo test acechaba, y la técnica de pito pito gorgorito parece ser que ha hecho sonar la flauta. Y hoy…hoy ha sido de esas cosas de por los pelos. Me he ido prontísimo a la facultad, y cuando llego al aula, como 40 minutos antes me pregunta una chica que cómo es mi esquema…¿esquema? ¿qué esquema?...el que dejaba traer para que lo usaras para escribir el examen.
Vamos, la idea era elegir un texto y hacer un ensayo en base a tu esquema. Bueno pues en esos 40 minutos me he hecho un esquema que ni el libro de Ramírez. Mal no hay nada, creo, y no sé si considerará que falte o no, yo pienso que puse todo lo que se podía poner y desarrollé e hilvané como mejor pude. Y si no, a la revisión iré de cabeza (veis? En bandeja de plata y ya me veo con el suspenso en la cara de “Dios mío es imposible!”).
Ayyy divina providencia. Sé que estas cosas pasan una vez cada mil, pero bueno, al menos pasan.
Mientras, espero más buenas noticias o mejores. Por cierto, el partido: 2-1 ¿po-de-mos? PO-DE-MOS.

¿crisis?

Copio aqui lo escrito hace una semana pero que no he podido colgar por imposibilidades técnicas...

Periodo de desaceleración de no sequé, crisis vamos.
Yo la crisis, después de trabajar el otro día me la paso por el forro. Si la gente que sale por la Latina tiene pasta para dejarse 40 pavos en copas una noche, entonces lo que yo les veo es “mu aceleraos”.
Pues si señores el otro día estuve ahí en un barecito trabajando por la noche, sus 5 horitas. El nombre del sitio lo diré cuando me cojan seguro, momento en el cual aún no estamos, pero confiemos en las buenas vibraciones.
De resto correr detrás de un chino por el centro sigue siendo -aquí en Madrid-, un deporte olímpico.
Los exámenes son una maldición de los dioses, pero me quedan 5 dias, 5 dias tras los cuales me pienso tumbar boca arriba cual lagarto todo el rato que no esté trabajando.
De entre las experiencias divertidas de estos días, figura mi visita al ginecólogo, que creo recordar que no la he contado aún. Mmmm…¿habéis visto una película muy mala que se llama El doctor T y las mujeres?. Bueno, en cualquier caso no hará falta que perdáis el tiempo haciéndolo cuando os diga que es el tio de Pretty Woman, que resulta ser ginecólogo, todas le adoran, él es marido y padre perfecto y su vida se desmorona por las mujeres: su esposa se vuelve loca, su hija que se va a casar resulta ser lesbiana, una paciente (o varias) le quieren violar y al final acaba de modo surrealista...en fin, lo conocido entre los entendidos como chustas insoportabilis.
El ginecólogo es un hombre (me quejo pero recomiendo mil veces más a un ginecólogo que a una ginecóloga) que sin mediar muchas palabras te abre de piernas en una cosa horrible llamada potro. Aquello está lleno de animales, cocodrilo, potro…A mí que me hizo una ecografía y alguna prueba más que ya iré a recoger y me enteraré del nombre, diré que el tio no medió palabra, ni antes ni después, eso quiere decir que salí de allí con unas fotos de mí por dentro y fin. Afortunadamente la enfermera me dijo que en general estaba todo bien y me explicó lo de las pruebas. ¿no creéis vosotros que si uno es un médico y además uno tan delicado como ese, debería intentar facilitar un poco la cosa?
Estando ahí sentada me acordé de los médicos de USA, esos que te preguntan 15 veces si te pueden tocar aquí y aquí y aquí, y te están tocando el brazo. Al ser (como dije alguna vez ya) tan grande la preocupación por que no les denuncies por abuso y les jodas la vida, las medidas son tantas que finalmente como es natural, resultan ridículas. Aquí a ese punto de histeria no hemos llegado, ya caerá. Mientras los médicos pasan bastante de tu historia. Viva España.
Hablando de España, parece que hemos ganado. Yo ayer tenía la misión de retransmitir vía sms los goles del partido. De camino a la plaza de la luna, a la preparación de la magnífica fiesta de bodypainting de Juan, iba yo por Fuencarral con la radio y metió gol torres. GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL GOLGOLGOLGOLGOOOOOOOOL DE TORRES. Me salió del alma, costumbrismo, qué se yo. El caso es que 4 chavales que estaban ahí (y toda la calle que se giró en plan “oye aquí no somos de esos alternativos, fuera”) vinieron corriendo, a preguntar que cómo, que de quién y ahí me ves a mi. Me sentí como en la guerra cuentan, uno escuchando radio Londres bajito para que no lo oyera la policía y retransmitiendo lo que decían al resto.
Al resto de la tarde-noche, le siguió el surrealismo: me meto en un sitio que se llama la casa de la carne con los más gay de España, y ahí nos ves, poniendo bebidas, interactuando y flipando con el trabajo tan genial que hicieron los maquilladores, ya caerá una foto.
Kebap y Latina.Arrrrrgggggggggg por qué la gente se lo está pasando tan tan bien? No pasa nada, es más me quejo poco los exámenes de este cuatrimestre (los que puedo hacer) me gustan bastante y no son difíciles de estudiar para mí. Me congratulo.
Nos prometemos una gran fiesta al sol cuando todo acabe, mucho alcohol para alimentar la úlcera, que la tengo abandonada a la pobre, y calor, que ya toca, coño.

12 jun. 2008

Resumen de recuerdos

I know…totally belated, pero aquí estoy.
A pesar de que cada vez que me pongo a escribir me dan ganas de comentar otras cosas, tengo que hacer todo en orden.
La vuelta a España fue como flotar un poco en lo perdido durante 3 días.
Llegué a Manhattan con todo ese calor, Mcdougal St, a casa de Lola. Conforme llegué salí pitando a mi antiguo barrio a recoger mis cosas…si…2 maletones y yo. East village estaba lleno de gente con ganas de estar en la calle, y de paso de ayudarme con las maletas…ese es el NY que más echo de menos.
Los días que siguieron fueron de compras, despedidas, visitas aceleradas y muchas miradas hacia el cielo. Especialmente el último día que corríamos de tienda en tienda bajo la lluvia con bolsas y cada vez menos dinero en el bolsillo. ¿Merecieron la pena las compras? Quiero pensar que sí. Creo que sí.
Taxis corriendo, atascos por Queens, mensajes de última hora y una despedida en el aeropuerto. En esa pequeña sala se hacía de noche para decirme adiós, o más bien hasta la vista.
Cuando sentí (finalmente) despegar el avión, los pies se me levantaron del suelo y sentí que una parte de mí y de lo que había sido mi vida ese tiempo se quedaba bajo la lluvia de la más gris de las ciudades, la gran manzana, la ciudad de tu vida.
Si, me enamoré de NY como se enamora una de los grandes amores que pasan por tu vida, de esos que te destrozan y te vuelven a construir, los que no es posible en ningún momento que te sean indiferentes.
Sus calles, su olor y sus ruidos van a quedarme para siempre, tengo hambre de un enorme bocadillo, un baggel en Brooklyn, un donut en Chelsea de camino al trabajo, y música a cada paso. Voy a echar de menos los ruidos de los coches, el frío, el viento, la humedad, las ratas del metro, las prisas, y lo falsísima que es la gente.
La vuelta, bueno todo el mundo (es natural), pregunta por el regreso, por cómo me siento y todo eso. Qué decir, teniendo en cuenta que realmente no tengo aún un sitio mío en Madrid, la llegada no es muy real, pero no siento que me haya costado mucho, otro gallo cantará cuando me ponga a trabajar y tenga que organizarme en el piso nuevo. No sé si me explico.
Madrid para mí es una dinámica, y aún no la tengo.
Por otro lado, cuando lo echo de menos, tengo a alguien cerca que lo entiende y que comparte cierta melancolía pero me hace recordar lo mucho que me gusta estar aquí, así las fotos en la puerta de Alcalá o en correos ayudan a no olvidarse de cuánto lo eché de menos cuando estaba tan lejos…si, esto no está nada mal, y el verano trabajando y en buena compañía será divertido. Pasará y vendrán más y más cosas, pero siempre siempre…only in NY.