30 abr. 2010

bodyguard, sonsia

Bueno, como soy lo peor, voy a escribir ya.
Ayer llegamos a la conclusión de que los blogs estos están para escribir lo que le dé a una la gana. Pues eso.
Este post lo llevo pensando hace la leche, porque de verdad es que me acuerdo y me parto. Bueno, me parto ahora.

Hace una temporada que parece que soy un imán para ladrones, gilipollas y demás variedades de malandros en general: me mangan las gafas (aunque me las devolvieron), me mangan el bolso (cero devolución), me mangan el estuche, me sigue un gilipollas a mi portal a decirme que le deje entrar... hola?

Pero es que "el otro día" (en Semana Santa, sabes? pero bueno). Íbamos la Gunti, Alhambra y yo por la calle, camino de la Booga. Recortamos por una calle pequeña porque por la calle de madretierra estaba pasando el camión de la basura y no sé de qué carajo estaríamos hablando que dije yo: "venga, no jodas" justo cuando aparecen 3 por un callenjocito con muy poquita cada de querer ser nuestros amigos. Hay que decirlo, porque hay que decirlo, que los tres eran marroquíes, o moros, como se dice en Granada.
Total, que nada, seguimos andando, y así sin más engancha uno el bolso de la Gunti (bolso de pastor con sus ovejas, naturalmente, cómo iba a ser si no), y atención al proceso: la gunti que le hinca las uñas al bolso y le grita "qué haces? quita! qué pollas me vas a quitar tú a mí el bolso?" a todo esto la gunti le pega un tirón y se lo queda, seguimos andando (yo iba delante) y otro va a enganchar el de Alhambra: "qué pollas haces? que no lo toques gilipollas!". Yo había seguido pensando que ya estaba, y cuando oí a Alhambra me giro y: "que pollas pasa aquí? a ver?" total que nos fuimos ladrando y seguimos andando como si nada...
Hasta llegar a la esquina no nos dimos cuenta de que vaya 3 macarras...ellos? nosotras?.
No sé si se ha notado pero qué pollas, qué pollas, qué pollas...jajajajaja

Al llegar al sitio nos encajamos 3 cervezas (la vida puede ser maravillosa con una 1925), y nos ponemos a comentar la jugada...vaya par de cojones, y la frase del millón: "si, pero llego a ir sola y ya te digo yo que la historia no sale así".
Cierto.

Para el final de la noche ya habíamos tenido 3 encuentros desafortunados (contando con este primero) y de todos salimos intactas y de risas. Y en las escaleras de la booga con una papa como un templo de grande, y partida de la risa por las ocurrencias de los alrededores, me dió por pensar que me hacen falta dos guardaspaldas una temporadita, me las llevo en la maleta, que estas hablan todos los idiomas.
:D

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